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Dirigiendo a empleados difíciles

Por: Georgina Rodríguez

No es fácil dirigir un equipo poco comprometido o con personas que hacen boicot en los empleados ejemplares, es una tarea difícil de llevar para Recursos Humanos, para el jefe directo o para el dueño del negocio.

Los problemas de asistencia, puntualidad y poca productividad, son situaciones repetidas en éste tipo de personas, su actitud negativa puede propagarse como una plaga en los demás departamentos y generar descontento general, en éstos casos debemos de analizar las raíces de éste comportamiento.

Si es un cambio radical en el comportamiento de nuestro empleado seguramente tiene algún problema en casa, si nuestro empleado no está bien emocionalmente o está pasando por un divorcio, por la pérdida de un familiar o por alguna situación grave es normal que su válvula de escape sea desplomarse en algún otro aspecto de su vida, indaguemos que es lo que pasa y podremos entender mejor cuál es la razón que origina su comportamiento, sabremos hasta que punto ser comprensivos de acuerdo a la gravedad de su situación.

Analicemos si sufrió algún cambio de puesto, más carga laboral o alguna situación propiamente interna, tal vez nuestro empleado no está en el área correcta, y podría brillar más y sacar toda su energía positiva y creatividad en otra posición.

Analizar cuál es la tarea que se dejó de cumplir y razonar si fue aceptable o no, por ejemplo si alguien no llevó el camión de mercancía porque tiene frenos defectuosos, es una causa válida contra una encomienda, ahí analizamos si la mercancía llegó al cliente por otro medio es aceptable, pero si se retrasa todo el proceso por no consultar, si se considera insubordinación.

Evaluar el ambiente laboral, puede hacer que la dinámica diaria propicie problemas de compañerismo, las tareas mal asignadas o no equitativas pueden desmotivar a nuestro empleado, y éste canaliza su rechazo en actitudes de desagrado o antipatía. Cuando nuestro entorno laboral se torna una pesadilla es mucho más probable que faltemos o que la falta de compromiso se dispare.

Éste representa un foco rojo ya que el ausentismo por uno o varios empleados dispara la carga de trabajo a los demás miembros del equipo lo que ocasiona desmotivación y descontento de manera generalizada, lo que se recomienda es actuar de manera inmediata y tratar el problema directamente.

Lo recomendable ante éste tipo de situaciones es reunirse y antes de levantar algún castigo o sanción económica es llevar un plan de acción donde el mismo empleado proponga las acciones que tendrá que cumplir para mejorar, y un acuerdo en caso de no ser cumplidas, establecer tiempos límites para verificar que se respete lo pactado.

Implementar estos puntos nos mejora la situación interna, pero no olvidemos que es nuestra responsabilidad como empleadores, jefes, dueños, o cualquiera que sea nuestra posición, poner las cartas sobre la mesa desde que se incorporan a nuestra empresa y detallar muy bien cuáles son nuestras reglas y políticas en cuanto a lo que esperamos que nuestro empleado desarrolle y cumpla.