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Encuentro: La Ruta de la Seda Polar

 

Una nueva estrategia geopolitica comienza silenciosamente a concretarse en el ártico, China y Rusia pretenden en el corto plazo crear la ruta de la seda polar, de esta forma buscan fortalecer las relaciones comerciales entre varios países del Ártico, de igual forma pretenden desarrollar la extracción de petróleo, gas, combustibles no fósiles e inclusive pesca y turismo, así lo publicó este fin de semana el portal ruso Sputnik en su versión en español.

Llama la atención nueva estrategia en comercial en una zona del planeta que para muchas naciones es “inactiva”, sin embargo, para Rusia por ejemplo es una zona estratégica políticamente hablando, tanto es el interés del gobierno ruso que su ejercito tiene una división especial para combate en el Ártico. Desde hace algunos años Rusia inició a desarrollar la Ruta del Mar del Norte, el éxito de esta estrategia geopolítica llevó al gobierno Chino a buscar esta nueva ruta comercial en alianza una de las naciones que más protagonismo está ocupando a nivel mundial liderado por Vladimir Putin.

En 2017, se transportaron 10.7 millones de toneladas de mercancías por la Ruta Marítima del Norte, según datos la Agencia federal de transporte fluvial y marítimo de Rusia Rosmorrechflot, que estima que para el año 2020 el volumen de transportación de mercancías habrá crecido hasta 44 millones de toneladas, pronostico que podría verse superado si China comienza intensamente a participar en el uso de esta ruta para el intercambio comercial, primordialmente con países cercanos al Mar Ártico, sin duda una estrategia que excluye y se adelanta a Estados Unidos, dejando que las potencias en auge de Oriente se adentren en controlar varias zonas importantes del planeta, lo hicieron en conjunto en Medio Oriente controlando los conflictos internos en Siria con ayuda de Irán, Irak y el Líbano, ahora con la Ruta de la Seda Polar una nueva zona del planeta estará controlada por la alianza bilateral China-Rusia.

Mientras las grandes potencias buscan generar estrategias en las que Estados Unidos no intervengan, México se mantiene expectante por el futuro del Tratado de Libre Comercio, la salida o no del vecino del norte de dicho acuerdo comercial debe tener al gobierno mexicano ocupado buscando alternativas ante una eventual decisión de Washington.

La Unión Europea, China y Rusia son una gran oportunidad de mercado, América Latina no debe ser excluido, y como lo dijimos en estas mismas líneas durante 2017, se necesita una gran alianza comercial en la que México sea quien deba estar al frente, ese liderazgo perdido en las últimas dos décadas puede ser recuperado si el gobierno en turno se lo propone.

Si China abrirá la Ruta de la Seda Polar en alianza con Rusia, México podría generar una estrategia similar para proteger la economía e incluso hacerla crecer, mirar hacia América Latina para una gran alianza comercial a nivel continental podría protegernos al largo plazo de decisiones proteccionistas como las que vivimos en la actualidad.

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